martes 6 de marzo de 2012

Mientras duermes, de Jaume Balagueró

Hace ya un tiempo le dediqué un post a Psicosis comentando un par de diálogos reveladores del corazón existencialista que alimenta el film, más allá de la evidente malla psicoanalítica y de sus incandescentes virtudes cinematográficas. La clave es que a Norman Bates le creemos. Nos conmueve cuando describe esa “trampa privada” que le impide vivir: la metáfora nos involucra a todos y por eso podemos reconocer en su desolación y en la de Marion una condición universal. Tan sincera resulta la confesión de Norman que Marion parecería estar íntimamente agradecida por haber sido alertada sobre el futuro enfermo que conlleva una existencia en fuga. El error de la muchacha es no irse en ese mismo segundo y quedarse una noche más en el hotel… pero bueno, ésa ya es otra historia. Aunque Mientras duermes tiene mucho de Psicosis, no es mi intención comparar una obra maestra con una película modesta que evita todo delirio de grandeza u homenaje, e incluso tiene argumentos como para valerse por sí misma. Simplemente la cito porque el recuerdo sirve para inferir cuál es la sustancia faltante en la nueva película de Jaume Balagueró. Sí, hay un nutriente esencial en Alfred Hitchcock que se hace extrañar en el film español: esa precisa combinación de acuarelas que permite apreciar lo gris, la duda, la angustia propia de todo ser humano. La diferencia entre personaje y marioneta.

Centrada en el encargado de un edificio de Barcelona, la fábula de Mientras duermes se erige sobre un binarismo perezoso: o sos feliz o no lo sos. Si lo sos entonces tenés que derramar sin parar una sonrisa gigantesca, bailar moviendo la pollerita cuando llegás a casa del trabajo y no alterarte en lo más mínimo ante las amenazas que te manda un acosador. Así se comporta Clara (Marta Etura) en su rutina, un verdadero monolito de buena onda. (Dicen por ahí que esta película quiso adordar el tema candente de la inseguridad doméstica, ¿pero cómo transmitir ese sentir si la mujer asediada es la menos paranoica del planeta?). Pasando al extremo opuesto, si en la tómbola genética no te tocó ser dichoso, entonces quizás seas un psicópata como César (Luis Tosar), que se presenta como “infeliz” apenas comienza el relato, parado al borde de una cornisa mientras explicita su tara psicológica en un monólogo que será repetido y ampliado al promediar la narración. El manual del buen villano se cumple a rajatabla. Al espectador casi no le quedan espacios para interactuar desde la intuición.

No se puede negar, sin embargo, que al seguir al protagonista en su programa de perversiones surgen escenas de suspenso muy logradas, sobre todo aquellos momentos en donde Tosar roza el límite de lo posible, allí cuando la cámara nos secuestra junto a él debajo de la cama y el encuadre agolpa toda la ansiedad sobre el espejo del espía. Estamos pendientes del ojo de la víctima, atados a la vez a ese rostro macabro que se vislumbra entre las sombras azules. En estas escenas -las mejores del film- a Balagueró le alcanza con acoplar los recursos más puros del cine para lucir su entrenado pulso para el género, impresión que se confirma en el tramo final del relato. Claro, antes de llegar ahí hubo que sortear la rigidez de un guión con algún cliché extra añejo (¡las cartas anónimas!) y diversas actitudes impostadas por parte de los personajes, datos que forjan un verosímil endeble que no colabora con el objetivo del realizador de tantear el miedo en un ámbito realista y cotidiano, más cerca de su ópera prima, Los sin nombre, y lejos de los códigos sobrenaturales característicos de sus últimos films (REC, Darkness). Como nos pasa con Norman y Marion, con Catherine Deneuve en Repulsión, con el propio Polanski en El inquilino, en algún momento tenemos que poder exhalar el horror de los personajes, entrar en sus fibras, temblar con su sangre para olvidarnos de que estamos ante una simulación. Esa conexión eléctrica se hace demasiado ardua en Mientras duermes. Los sujetos que la habitan no son mucho más que tenues exterioridades.         

lunes 5 de marzo de 2012

Cuarta edición de Les Avant Premières


Del 15 al 21 de marzo se realizará la edición 2012 de Les Avant Premières, una muestra que anticipa las más películas francesas con estreno programado para este año, además de exhibir un par de clásicos y films de reciente circulación que no tuvieron lanzamiento comercial. Las funciones se realizarán en los Cines Patio Bullrich (Av. Libertador 750) y las entradas costarán 28 pesos (a partir del jueves 8 de marzo las entradas ya podrán adquirirse en las salas del complejo).

Dentro de las 13 películas programadas podemos destacar Tournée, de Matthieu Amalric, Polisse, de Maïwenn, Cómplices, de Frédéric Mermound, El ministro, de Pierre Schoeller (foto), y los dos trabajos del maestro Jean Renoir: Toni y French can-can.

En el sitio web de Les Avants Premières podrán encontrar todos los detalles sobre el ciclo y consultar la grilla de programación.

domingo 4 de marzo de 2012

Ever after


“Existe entre nosotros algo mejor 
que un amor: una complicidad”.

Marguerite Yourcenar

En la imagen: Mia Wasikowska y Michael Fassbender en la bellísima versión de Jane Eyre dirigida por Cary Joji Fukunaga.

jueves 1 de marzo de 2012

Cine Francés en la sala Lugones

Un nuevo ciclo comienza este sábado 3 de marzo en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín. Titulada “Francia: la generación perdida”, la muestra se desarrollará hasta el día 13 de este mes y estará integrada por diez films de distintos directores franceses nacidos en la década del ’40, una camada que no llegó a alcanzar la fama de la nouvelle vague ni tampoco el éxito comercial de otros directores (como Luc Besson o Jean-Pierre Jeunet), pero que igualmente realizó películas de alta calidad. (Por cierto, al ver en la programación nombres como los de Tavernier, Techiné y Deville no parece muy justo el rótulo de “generación perdida”… simplemente son autores que no fueron englobados bajo etiquetas facilistas).

Los horarios de las funciones son los habituales: a las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas. A continuación, el programa del ciclo:

Sábado 3: Lo mejor de la vida (Le meilleure façon de marcher, 1975 / 90’)
Dirección: Claude Miller

Domingo 4: El engaño (Barocco, 1976 / 110’)
Dirección: André Téchiné

Lunes 5: Secretos de amor (Hôtel des Amériques, 1981 / 95’)
Dirección: André Téchiné.

Martes 6: Adorable mentirosa (Adorable menteuse, 1962 / 105’)
Dirección: Michel Deville.

Miércoles 7: El hombre herido (L’homme blessé, 1983 / 109’)
Dirección: Patrice Chéreau.              

Jueves 8: Inmoralmente joven (J'embrasse pas, 1991 / 86’)
Dirección: André Téchiné.

Viernes 9: Capitán Conan (Capitaine Conan, 1996 / 129’)
Dirección: Bertrand Tavernier.

Sábado 10: Todo comienza hoy (Ça Commence Aujourd'Hui, 1999 / 107’)
Dirección: Bertrand Tavernier.

Domingo 11: La chica del tren (La fille du RER, 2008 / 105’)
Dirección: André Téchiné.

Lunes 12: No hay función

Martes 13: Betty Fisher (2001 / 101’)
Dirección: Claude Miller.

Las funciones se realizan en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) -Las entradas cuestan 12 pesos (8 para estudiantes y jubilados).
Para más detalles sobre el ciclo y las películas, ir a la web del teatro.

lunes 27 de febrero de 2012

Perfidia, una miniserie de Juan Laplace


Una de las sorpresas de este verano se llama Perfidia - ¿Cuál es tu límite?, una miniserie que se emitió durante las últimas semanas por la Televisión Pública. Hoy la serie completa ya se encuentra disponible en Internet, como es el caso del sitio Clan-Sudamérica (también está en YouTube, pero aquí se pierde mucha calidad). Escrita y dirigida por Juan Pablo Laplace y rodada en HD, Perfidia consta de ocho capítulos de 25 minutos cada uno, por lo cual recomiendo hallar el tiempo adecuado para evitar dispersiones y ver todos los episodios de corrido, como si fuera una película. No lean nada sobre la trama ni sigan adelante con este post. Vayan a buscarla.


Lo que impacta de inmediato es la extraordinaria tersura de la imagen, bendición que a lo largo de todo el relato será exprimida al máximo por la inteligente puesta en escena. Pero dejemos este punto para después. Antes debo admitir que al ver el primer capítulo, cuando apenas comenzaba la presentación de los personajes, me asaltó el prejuicio. En la escena en la que Manuel (Juan Gil Navarro) espera ser interrogado en la oficina del policía, hay un plano que remite directamente a Los sospechosos de siempre (The usual suspects), de Bryan Singer. De acuerdo, ok: no todos los espectadores tienen por qué conocer la referencia, pero quien la identifica no puede obviar el dato porque resulta demasiado importante a la hora de anticipar la conducta del protagonista (y al autor esto no se le escapa, por supuesto). Minutos más tarde, durante el encuentro en el bar con los amigos, Manuel efectivamente confirma que es dueño de una locuacidad envolvente (y aquí no hablo más sobre el film de Singer, porque tampoco quiero revelar la intriga de esa obra capital al lector que no la haya visto). Resumiendo, el episodio piloto me pareció un poco pretencioso, como si el realizador se estuviera jactando de haber reunido en una modesta ficción televisiva un muestrario de alusiones y técnicas del cine bien aprendidas sin contemplar la cuota de previsibilidad o de pose que esto podría sumar a la historia. Sin embargo, había otras fuerzas irresistibles que reclamaban seguir con Perfidia: su sofisticada concepción visual y una estructura narrativa de inusual complejidad. Había, finalmente, un realizador con personalidad que con elegancia trituraría las impresiones apresuradas.


Ya los títulos de crédito, con la palabra "perfidia" enfundada en dólares, anuncian que todo es una cuestión de dinero y que probablemente más de uno será estafado y algún otro sufrirá por amor (las lágrimas de Gloria Carrá). Con mayor o menor grado de precisión los hechos pueden intuirse, por eso el relato no tiene como prioridad preservar el enigma y prefiere depositar la tensión en un delicado juego de anacronismos que a cada paso reubican los roles y las acciones, alterando constantemente el cuadro de identificaciones entre los personajes y el espectador. Frente a la intrincada disposición narrativa ocurren dos cosas: por momentos el drama se torna demasiado frío y analítico, mientras que no todos los personajes llegan a “respirar” lo suficiente como para ganar la carnadura buscada; por otro lado, aunque cierta confusión pueda resultar eficaz e incluso placentera en algún pasaje, hay situaciones que no terminan de engancharse con fluidez en el conjunto (sobre todo el personaje de Jerónimo, cuya inquietante subtrama ameritaba más desarrollo).

Dicho esto, lo que debemos celebrar es que la propuesta no se conforme con ser “puro guión”: el laberinto de trampas se sostiene gracias a la riqueza de un estilo. Un estilo perspicaz, convencido, digno de la mejor cepa cinematográfica, ya que Laplace piensa la retórica de la imagen en todo su potencial expresivo y no meramente expositivo. No voy a describir todos los hallazgos de composición y puesta en escena que ustedes seguramente sabrán apreciar en la serie; sólo resta decir que existe algo intimidante, en principio, en esa franqueza arrolladora que inyecta la alta definición. Recién cuando el ojo comienza a habituarse es que empezamos a ver y beber más. Más detalles, más colores, más matices. Y aquí es donde Perfidia aprovecha toda esa intensidad y nos hace vivir la imagen como signo: la imagen vibra, insinúa, susurra, delata efímeros reflejos que a su vez delatan otras opacidades, dobleces, realidades alternativas dentro de la misma realidad, recordatorios de que aquello que vemos es sólo una cara más de una verdad siempre elusiva. Es gratificante encontrar un bordado tan sutilmente apasionado en una producción para la pantalla chica. Para entusiasmarse.


Perfidia - ¿Cuál es tu límite?
Dirección y guión: Juan Laplace
Producción: Juan Laplace y Luis Sartor
Elenco: Juan Gil Navarro, Antonio Birabent, Gloria Carrá, Romina Richi, Carlos Portaluppi, Lucas Akoskin, Leonardo Saggese.

Emitida durante febrero de 2012 por la Televisión Pública (Canal 7)

domingo 26 de febrero de 2012

¿Es posible aprender?


Por Andrei Tarkovski *

¿Qué es el arte? ¿Lo bueno o lo malo? ¿Procede de Dios o del diablo? ¿De la fuerza del hombre o de su debilidad? ¿Es quizá una prenda de la comunidad humana y una imagen de armonía social? ¿Es ésa su función? Es algo así como una declaración de amor. Un reconocimiento de la propia dependencia de otros hombres. Es una confesión. Un acto inconsciente, que refleja el verdadero sentido de la vida: el amor y el sacrificio.

Pero si dirigimos la mirada hacia atrás, reconocemos que el camino de la humanidad está lleno de cataclismos y de catástrofes. Descubrimos las ruinas de civilizaciones destruidas. ¿Qué ha sucedido con ellas? ¿Por qué se agotó su aliento, su voluntad de vivir y sus fuerzas morales? Supongo que nadie creerá que todo eso tiene una causa material. Una idea así me parecería salvaje. Y al mismo tiempo estoy convencido de que hoy volvemos a estar al borde de la destrucción de una civilización porque ignoramos plenamente el lado interior y espiritual del proceso histórico. Porque no queremos reconocer que nuestro imperdonable y pecaminoso materialismo, un materialismo que no conoce la esperanza, ha traído infinitas desgracias sobre la humanidad. Es decir, creemos que somos científicos y dividimos, para conseguir una mayor fuerza de convicción en nuestras cavilaciones científicas, el indivisible proceso de la humanidad en dos partes, haciendo luego de una sola de sus motivaciones la causa de todo.

De esta manera intentamos no sólo justificar los fallos del pasado, sino también proyectar nuestro futuro. Quizá se demuestre en tales errores la paciencia de la historia, que espera que el hombre alguna vez consiga escoger bien, sin tener que terminar en un callejón sin salida en el que la historia, una vez más, corrija el fallido intento por medio de otro paso, esta vez más exitoso. En ese sentido, es verdad lo que afirman tantos: de la historia nadie aprende y la humanidad suele, simplemente, ignorar la experiencia histórica.

* Fragmento del epílogo del libro Esculpir en el tiempo (Ed. Rialp).

La fotografía pertenece a Dani Yako.

sábado 25 de febrero de 2012

Curso: Comprender el Cine - Mayo de 2012

Comprender el Cine, Explorar el Mundo

Una introducción al lenguaje cinematográfico

A cargo de Carolina Giudici*

Mayo de 2012 / Duración: 6 clases / En el barrio de Almagro

Un curso intensivo pensado para entrenar al espectador en la apreciación, interpretación y disfrute del cine. Los contenidos buscan formar una mirada crítica a partir de un recorrido por la historia, los directores, los conceptos teóricos y las corrientes estéticas fundamentales del arte cinematográfico.

Algunos temas a desarrollar:

• El nacimiento de un nuevo lenguaje. La imagen cinematográfica y su relación con lo real.
• La función creadora de la cámara: encuadre, campo visual, ángulos, movimientos.
• La representación del espacio y el tiempo fílmicos. La puesta en escena.
• El montaje: funciones, estilos, ideología.
• Elementos de guión: tipos de conflicto, estructura, personajes.
• Relaciones entre el relato y la historia. Los puntos de vista: óptico, narrativo, predicativo.
• El sistema de géneros. Del cine clásico al cine moderno. La teoría del autor.
• El rol del espectador: identificación e interpretación. El concepto de "obra abierta".

En todas las reuniones se proyectarán fragmentos de films. Para el análisis de películas completas, cada asistente recibirá una copia del título en cuestión para visualizarlo de forma particular.

En el curso analizaremos fragmentos de: Cortometrajes de Lumiére y Méliès, El nacimiento de una nación (D. W. Griffith), El Padrino / Drácula (Francis Ford Coppola), La pasión de Juana de Arco (Carl T. Dreyer), La mujer sin cabeza (Lucrecia Martel), El gabinete del Dr. Caligari (Robert Wiene), Bajo la arena (Francois Ozon), El secreto de sus ojos (J.J. Campanella), El Ciudadano (Orson Welles), El acorazado Potemkin (Serguei Eisenstein), La cifra impar (Manuel Antín), Umberto D (Vittorio de Sica), Sin aliento (Jean Luc-Godard), Hiroshima Mon Amour (Alain Resnais), La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock), Annie Hall (Woody Allen) y muchos más.

Inicio: Desde el 8 de mayo, los martes de 19:00 a 21:00 (hasta el 12 de junio)

Lugar: Av. Corrientes al 4500 (a una cuadra de la estación de subte). Barrio de Almagro. 

Inscripción previa (Vacantes limitadas)

Para inscripción y consultas llamar al teléfono 4865 - 3317 (dejar nombre y número de contacto).

Para más detalles, por favor escribir a:
datosparacaro@yahoo.com.ar


*Carolina Giudici es Licenciada en Comunicación Social. Durante nueve años se desempeñó como columnista del ciclo radial “El refugio de la cultura”, que conduce Osvaldo Quiroga. Es profesora universitaria de periodismo y semiótica visual.

viernes 24 de febrero de 2012

martes 21 de febrero de 2012

Perfect Sense, de David Mackenzie



“La naturaleza humana, a pesar de toda la grandiosidad con la que nos deslumbra desde hace cinco siglos, tal vez haya tropezado con sus propios límites.”

Paula Sibila (El hombre postorgánico)

Michael (Ewan McGregor) es chef y Susan (Eva Green) es epidemióloga. La primera cita entre ellos tiene lugar en la cocina del restaurant en donde trabaja él. Ella prueba un bocado delicioso y segundos después comienza a llorar sin parar, sin nada que él pueda hacer o decir para calmarla. Terminarán juntos en la cama, sí, pero de la forma más extraña que uno pueda imaginar. Contagio de desolación: ésa es la primera amenaza de infección que resulta cercana para el espectador. En esta escena queda claro que nada será previsible en Perfect Sense.

Y no es que estemos ante un paisaje totalmente novedoso. Desde lo temático  enseguida nos asalta el recuerdo de Ceguera, aunque por suerte David Mackenzie elude la vacua pomposidad de Fernando Mereilles. Por otro lado, en el plano visual se intercalan tramos impresionistas editados al estilo del mejor Danny Boyle (allí donde el montaje asociativo sabe sumar sentidos y no es una mera distracción), así como imperan los cielos siempre grises de Children of Men, que también buscaba situarnos en el futuro sin utilizar las iconografías típicas de la ciencia-ficción, aumentando la inquietud al hacer que el ocaso definitivo resultara mucho más inmediato y familiar. Lo curioso es que todas estas referencias repiquetean en uno durante la visión de Perfect Sense pero jamás atrofian la autonomía de la película, que logra ser libre y frondosa en su estremecedor delirio porque se nota que a sus creadores no les importó el ridículo ni la divina proporción. En el relato la catástrofe convive con artificios publicitarios y una voz over poética compite con imágenes reconocibles de la actualidad sociopolítica, mientras en plena involución se filtran los atisbos de un amor triste: todo junto y un poco revuelto en una película quizás fallida pero indudablemente arriesgada y persuasiva.

Parece nomás que todo empezó el día en que alguien despertó y ya no sabía cómo entender a ese otro ser que dormía a su lado. Hoy es imposible aislar el virus. No existe en el exterior ni figura en ningún historial científico. Llega desde adentro, como una catarsis monumental incubada durante siglos que finalmente irrumpe y dispara una mutación. Es la pérdida del mundo. Dejamos de ser humanos para transformarnos en otra cosa que aún no está definida. Mientras esperamos el nuevo manual de instrucciones, Perfect Sense se nos presenta como anticipada memorabilia, un álbum-collage que recopila y atesora aquellos reflejos esenciales que el cuerpo eligió olvidar.


Perfect Sense (Alemania /Reino Unido, 2011)
Dirección: David Mackenzie
Guión: Kim Fupz Aakeson
Intérpretes: Ewan McGregor, Eva Green, Connie Nielsen, Ewen Bremner, Stephen Dillane, Denis Lawson.

lunes 20 de febrero de 2012

Heridas

Por Paul Auster *

Creo que alguien se convierte en artista, particularmente en escritor, porque no está del todo integrado. Algo está mal en nosotros, sufrimos por algo, es como si el mundo no fuera suficiente, entonces sentís que tenés que crear cosas e incorporarlas al mundo. Una persona saludable estaría contenta con tomar la vida como viene y disfrutar la belleza de estar vivo... no se tiene que preocupar por crear nada. Alcanza con hacer un trabajo interesante, amar a alguien, comer buena comida, vivir todo lo que se pueda, morir. Esa parece una linda forma de vivir. Otros, como yo, estamos atormentados, tenemos una enfermedad, y la única manera de soportarla es haciendo arte. Es decir, si estoy haciendo esto, es porque algo está mal. ¿Qué es lo que está mal? Difícil decirlo porque estas heridas se producen cuando sos muy joven.

* Fragmento de una entrevista publicada en la revista Ñ del diario Clarín (18/02/12).

domingo 19 de febrero de 2012

Princesita


¿Cuándo vuelve mi papá?
Creo oír sus pasos al regresar
ya no recuerdo
el color de su mirar
al sonreír

Una foto en un placard
y un abrazo que no quiere llegar
tan solo en sueños
puedo imaginar su voz
llamándome... dice

Oh, princesita
Luz de mi vida
Oh, princesita
Te encontraré

Si él me enseña a nadar
yo podré bucear el fondo del mar
y en su guitarra
tocaremos la canción
que él dejo al partir

¿Cuándo vuelve mi papá?
Es que la lluvia no lo deja llegar
y en el camino, va perdido
y sé que está
llamándome... dice

Oh, princesita
Luz de mi vida
Oh, princesita
Te encontraré

Ya te encontré 


Letra: Isabel de Sebastian y Bob Telson
Versión en español interpretada por Caetano Veloso

Esta canción integra la banda sonora de La vida según Muriel, film de 1997 que acabo de reencontrar en el canal INCAA TV. Este martes 22/02 a las 20:00 habrá otra emisión de esta bella película dirigida por Eduardo Milewicz. Para agendar. 

viernes 17 de febrero de 2012

The Ides of March, de George Clooney



Atención: se revelan detalles de la trama.

Ellos pulen la imagen. Hacen marketing político. Venden un porte, un concepto. El film acaba antes de que se celebren los comicios porque en el fondo ya no importa el acto electoral en sí, sólo la previa, las encuestas y los impactos mediáticos capaces de definir tendencias. (Ningún voto es realmente libre desde que nos gobiernan las encuestas. Habría que repensar todo el sistema, pero eso no es algo que podamos resolver acá). Es una cuestión de imagen, decíamos, y en Secretos de Estado (The Ides of March) abundan las reproducciones de Mike Morris (George Clooney). En la televisión, en las revistas, en los afiches, en el espejo, los íconos rebotan en un caleidoscopio en el que cada gesto se adivina ultra ensayado. La película sabe que se dirige a un espectador escéptico que ya no confía en las estampitas de campaña ni en los discursos de los candidatos, de allí que necesite anclar su apuesta en la palabra de un convencido: el joven (Stephen/Ryan Gosling) que sí dice creer en el proyecto del político. Deberíamos, supuestamente, sentir el conflicto moral a través de él.

Pero una cosa es la ficción de la política y otra cosa es la ficción de la película. La segunda tiene que ser lo suficientemente contundente como para hacer mella en la primera y motivar una dialéctica, por eso resulta increíble que un film que pretende cuestionar la fabricación de caretas sea tan descuidado al construir la presencia de sus protagonistas frente al espectador. No hay manera de justificar la “sorpresa” que esconde el personaje de la becaria (Molly/Evan Rachel Wood). Al ver el film por segunda vez uno intenta hallar indicios de la joven ingenua que luego nos quieren vender, pero no hay fisura alguna en su aplomado temple. Desde que irrumpe en escena, Molly sabe cuál es su lugar y a dónde quiere llegar. Tiene un andar decidido, lleva los cafés para todo el equipo y toca el hombro de algún colega cuando le conviene. Y de repente nos anuncian que está embarazada. Y encima cuando está en la clínica esperando el aborto, la chica dice “I hate this shit” (Odio esta mierda), y suena como si estuviera acostumbrada a hacer el trámite un par de veces al año (¡¿?!). Molly es un personaje de plastilina que el guión deforma con llamativa torpeza. Junto a ella hay otras dos mujeres con relativa incidencia en la trama: la periodista cínica y extorsionadora que al final será castigada con la indiferencia, y la mujer del político que sólo aparece para incitar al líder a que ceda en sus principios. Por último, otra joven y bella pasante cerrará el film sugiriendo un eterno retorno al ciclo del abuso masculino/necia sumisión femenina. Algo aquí huele a rancio, un vaho que se vuelve casi infantil frente al insuperable affaire Clinton-Lewinsky. También huele a misoginia.

Con esto no quiero decir que haya que negar el tema de la manipulación sexual. El problema con el “giro de la becaria” es que termina absorbiendo toda la tensión, opacando otras dimensiones más ricas del escenario dramático. Como bien señala Manuel Trancón en la revista El Amante, The Ides of March “parece menos una película que su propio prólogo”, porque da la impresión de dejarnos apenas en la puerta de otras puntas más arriesgadas por explorar. A diferencia de El estudiante (comparación ineludible), en donde todo se limita a la rosca en sí misma, en el film de Clooney sí se enuncian ideas y deseos políticos. También proliferan el chantaje, el camaleonismo y la ambición trepadora, pero al menos aquí asoma un candidato con un programa y con presiones diversas como para elevar por ese lado el nivel de la discusión. Más allá de algunos diálogos disfrutables y certeros (el vínculo Gosling/Seymour-Hoffman es lo mejor del film), a la larga todo se ciñe a la superficie: evitar la mancha sobre el traje mojigato. Ésa parece ser la carta de defunción de un político, mientras que el destino más patético para un consultor en desgracia sería asistir las necesidades eróticas de los ex presidentes. Simplificador, el relato se escapa antes de pisar el fango concreto en donde sabemos que acechan las otras manchas, las verdaderamente dañinas. La mirada a cámara final de un Gosling angustiado viene a confirmar el viejo cuento: la política es sucia. Esto es lo que hay. Si algún espectador aún cree en ese joven del comienzo que aseguraba tener ideales, podrá concluir que al menos él resistirá “desde adentro” y que quizás algo bueno se consiga en el camino. En cada esquina brota la mugre, así que por ahora no tenemos más alternativa que elegir el mal menor.

¿Pero es ésa realmente la única opción que nos queda?

jueves 16 de febrero de 2012

Agua


"De vez en cuando, bajaba hasta el lago, y pasaba horas mirándolo, puesto que, dibujado en el agua, le parecía ver el inexplicable espectáculo, leve, que había sido su vida."

Alessandro Baricco ("Seda")

La fotografía pertenece a Michael Kenna.

martes 14 de febrero de 2012

Curso: ANTONIONI / FELLINI

Tiempos Modernos:
Redescubriendo a 
Antonioni y Fellini
Taller de análisis cinematográfico

A cargo de Carolina Giudici. 

¡Nueva fecha! 

Miércoles de 19:00 a 21:00 / Comienza el 15 de febrero/ 4 encuentros / En el barrio de Almagro.

Este taller propone una indagación en la obra de Michelangelo Antonioni y Federico Fellini, dos directores imprescindibles para comprender cómo y por qué el cine necesitó transformarse radicalmente a mediados del siglo xx. Nos concentraremos en la primera etapa de la producción de estos autores (1950-1965) para estudiar cuáles fueron sus principales aportes en la construcción del paradigma moderno de representación. En cada encuentro, además del recorrido histórico-teórico, haremos un análisis en profundidad de una película.*  

1- Herencia y superación del neorrealismo. La crisis del clasicismo y los nuevos regímenes narrativos. De la acción al vagabundeo. Los nuevos roles del hombre y la mujer en la ficción. El espacio psíquico interior. Análisis de El grito (1957).

2- La revolución del tiempo fílmico a partir de La aventura. El camino hacia la abstracción. Paisaje, subjetividad y… ¿progreso? Análisis de El desierto rojo (1964).

3- La realidad como artificio. La fascinación por las formas populares de representación. Deseo, mistificación y autoconciencia. Análisis de Las noches de Cabiria (1957).

4- Fellini y sus dobles fílmicos. Del film-episodio al film-fresco. Hibridación de estilos: surrealismo, expresionismo, barroco. La conquista de lo onírico. Análisis de La dolce vita (1959).


Inicio del taller: Miércoles 15 de febrero (hasta el 7 de marzo) en el horario de 19:00 a 21:00

Lugar: Av. Corrientes 4547 (a media cuadra de la estación de subte). Barrio de Almagro. Vacantes limitadas.

Para inscripción y consultas llamar al número 4865 - 3317 (dejar nombre y número de contacto).

*Es importante asistir a los encuentros con las películas vistas, por eso como parte del taller también ofrezco copias de las películas (que pueden retirar en el momento de la inscripción).

Para más detalles, por favor escribir a: datosparacaro@yahoo.com.ar

domingo 12 de febrero de 2012

Lo imprevisible



Por Alain Bergala *

Una verdadera cultura artística sólo puede construirse sobre el encuentro con la alteridad fundamental de la obra de arte. Sólo el choque y el enigma que representa la obra de arte con respecto a las imágenes y los sonidos banalizados, predigeridos, del consumo cotidiano son realmente formadores. Lo demás no es sino desprecio por el arte y por el niño. El arte sólo puede ser aquello que resiste, aquello imprevisible, aquello que en un primer momento confunde. El arte debe seguir siendo, también en pedagogía, un encuentro que trastorna todos nuestros hábitos culturales. Quienquiera que pretenda conducir suavemente de los productos de consumo al arte se halla de entrada en el desconocimiento y la traición del arte. Si se quiere envolver la cultura para hacerla más apetecible o más digesta es porque se está profundamente convencido de que es una píldora amarga y hay que disimular su sabor. El verdadero arte no puede ser confortable ni pasivo.

* Fragmento del libro La hipótesis del cine. (Ed. Laertes, Barcelona.)
La imagen es del film La noche del cazador (The night of the hunter), de Charles Laughton.

sábado 11 de febrero de 2012

La Emma de Chabrol

En 1991 Claude Chabrol rodó su versión fílmica de Madame Bovary, protagonizada por Isabelle Huppert. Cinco años le llevó al director transformar la novela de Gustave Flaubert en un guión de cine. “Quiero ser escrupulosamente fiel”, dijo Chabrol en el momento del estreno. Y aquí surge la eterna pregunta al hablar de adaptaciones: ¿cómo medir la fidelidad entre dos medios expresivos tan diferentes? El director de El bello Sergio ensaya aquí una respuesta.

Por Claude Chabrol *

“Buena parte del perfeccionismo de Flaubert puede, de un modo muy práctico, ser directamente transferido al film. Por otra parte uno debe tratar de encontrar los equivalentes visuales para su modo de escribir, que está hecho de la acumulación de elaborados detalles. El sonido de un pájaro específico está subrayado en la escritura pero, visualmente, basta con ponerlo allí.

Esta acumulación que Flaubert logra con pequeños toques yo debo hacerla a través de la síntesis. Casi caí en la trampa de subrayar detalles. Por ejemplo, si Flaubert describe una escena en un interior a través de un objeto que está sobre la mesa, sería un error hacer un primer plano de ese objeto. Entonces lo que hicimos fue poner todo lo que describía en el decorado, sin subrayarlo. Está en la toma pero ustedes tendrán que encontrarlo. Hay tantos detalles en el libro que podríamos haber hecho el film enteramente con naturalezas muertas.

Madame Bovary es un libro muy moderno. Me maravilló el personaje de Emma y su estupidez. Pero lo más maravilloso de Emma Bovary es su deseo consciente de encontrar un modo de salir de esa mediocre estupidez. Eso es lo que la hace tan atractiva y tan moderna. Para Flaubert el hombre no es inteligente. Es estúpido, con pequeños toques de inteligencia que lo hacen muy conmovedor.”

* Fragmento de un texto publicado en 1991 por American Film, reproducido en la revista Film N°7 (Abril/Mayo de 1994)

jueves 9 de febrero de 2012

Nuevo cine español en la sala Lugones


Con el título “Nuevas estrategias: Corrientes subterráneas en el nuevo cine español”, el próximo martes 14 de febrero comienza un ciclo conformado por las más diversas y arriesgadas propuestas provenientes de España. La muestra está integrada por 7 largometrajes y otros 22 films de menor duración (cortos y mediometrajes) que dan cuenta de la atractiva renovación estética que ha vivido en los últimos años el cine de la península. Las proyecciones se realizarán hasta el 24 de febrero en la sala Lugones del Teatro San Martín.

He visto cuatro de las películas programadas: La vida sublime y Aita. Carta al hijo (foto), hermosos films descubiertos en el último Bafici, en donde también vi Finisterrae, una rareza total sólo apta para espectadores de espíritu abierto. Todos ustedes son capitanes es otra buena película de corte experimental exhibida en el festival de Mar del Plata de 2010. En el sitio web del San Martín encontrarán una detallada presentación del ciclo a cargo de su curador, el crítico Fran Gayo. Los horarios son los de siempre en la Lugones: 14.30, 17, 19.30 y 22 hs.

Programación:
Martes 14
Caminos, silencios y sonrisas (cortometraje) - Dir: Alumnos de la “Escola de Bordils”.
La vida sublime - Dir: Daniel V. Villamediana

Miércoles 15
Programa de cortometrajes de Lois Patiño.
Todos ustedes son capitanes - Dir: Oliver Laxe

Jueves 16
Gato encerrado (corto) -  Dir: Peque Varela.
Finisterrae - Dir: Sergio Caballero

Viernes 17
El sol en el sol del membrillo (corto) -Dir: Los hijos
Moza de Ánimas (corto) - Dir: Oriol Sánchez.
Los Materiales (mediometraje) - Dir: Los hijos

Sábado 18
Los orígenes del marketing (corto) - Dir: Elías León Siminiani
True Love - Dir: Ion de Sosa.

Domingo 19
Mudanza (corto) -  Dir: Pere Portabella
Caracremada - Dir: Lluís Galter

Miércoles 22
Programa de cortometrajes de Fernando Franc
Programa de cortos de Velasco Broca

Jueves 23
Lanbroa - Dir: Mikel Zatarain.
O proceso de Artaud (corto) - Dir: Ramiro Ledo.
Aita. Carta al Hijo (mediometraje) - Dir: José María de Orbe

Viernes 24
Notas de lo efímero (mediometraje) - Dir: Chus Domínguez
Canedo (mediometraje) - Dir: We Are QQ.

Valor de la entrada: 12 pesos (Estudiantes y jubilados: 5 pesos)
Teatro General San Martín: Avda. Corrientes 1530
En la web del teatro hay más detalles sobre el ciclo y las películas.